LITERATURA ARGENTINA

Leer Seudo es zambullirse in medias res en un discurso que fluye. Es como levantar el teléfono y oír de repente un monólogo que no queremos abandonar. La ausencia de títulos favorece la lectura continua, como una suma de fragmentos inconexos pero coherentes. Una coherencia hecha de imágenes potentes (pero inseparables del contexto, como la pata poderosa de un tiranosaurio que se vuelve un pedazo de carne muerta si se la arranca), de nombres y de personajes, que conforman entre todos el marco de referencia de una voz que sólo pide (que sólo exige) que la dejen hablar. Racimos de bananas, pescado frito, Elektra, “una montonera” son algunos mojones de un camino que se construye a velocidad vertiginosa. Un camino por el que no viajamos solos sino con Seudo, el personaje/álter ego que habla y es hablado a lo largo del libro.

Seudo es, en Seudo hay, instrucciones totales que aparecen de manera intempestiva, como un Talmud loco que sólo tiene de tal el tono prescriptivo. Se nos enseña lo que todo joven debe odiar, a tomar té, el color correcto de los fideos con tuco, qué hace la gente buena, cómo hervir una idea. Se nos pinta un panorama en que la fauna incluye lunas y telegramas de despido. Seudo se viste a veces de haiku y otras veces de mantra en el que una palabra (“relámpago”, “trueno”, “cabra”) se repite en casi todos los versos. Seudo es un libro de poemas, raro en un libro de poemas, que no se lee como un libro para lectores de poemas (que suelen ser escritores de poemas). Seudo se disfraza de, o es, una historia en la que no importa enterarse de qué pasa sino asistir al movimiento de los personajes.

Martín Gambarotta (Buenos Aires, 1968) es el autor de Punctum (1996, Premio Hispanoamericano de Poesía), Relapso + Angola (2005) y Refrito (2007). Seudo (publicado originalmente en 2000) es el segundo libro de Gambarotta, reeditado por Ediciones Liliputienses (Extremadura, España), que ya había hecho lo mismo con Punctum, también reeditado en la Argentina por Mansalva. En un mundo como el de la poesía, en el que las reediciones se cuentan con los dedos de una mano y con pocos dedos, este hecho da cuenta del interés que generan las obras de Gambarotta, ya lejos de la etiqueta generacional de “poesía de los noventa”.

Si esto fuera una crítica de cine, las estrellitas en volanta serían unas cuantas.

 

Martín Gambarotta, Seudo, Ediciones Liliputienses, 2013, 194 págs.

25 Jul, 2013
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