LITERATURA IBEROAMERICANA

Prólogo para una guerra

Iván Repila

José Ignacio González

Una metáfora que ha hecho fortuna acostumbra a atribuir al arte de escribir un procedimiento análogo al de la arquitectura, en el que el folio en blanco sería el espacio en construcción; muchos autores han acudido a tal analogía, pero el singular empeño que Iván Repila se ha propuesto en Prólogo para una guerra consiste precisamente en construir su obra bajo esa premisa exacta, vale decir de manera literal. Así nos encontramos con una novela que se divide en las fases de un proyecto de edificación y que va creciendo frente a los ojos del lector desde el primer esbozo hasta la urbanización completa. Esto no quiere decir ni mucho menos que Repila nos desvele sus costuras o la estructura en la que va cimentando su argumento, ya que la maestría que exhibe en el oficio provoca que no podamos entender para qué sirve cada compartimento o cómo va colocando cada ladrillo hasta que el paisaje final se nos revele en su totalidad. Lo consigue mediante una prosa perfecta y precisa, que sabe ser críptica o reveladora cuando así se requiere.

Sabemos que Ayn Rand se ocupó en El manantial (1943) del arquitecto visionario, y que J.G. Ballard trasladó una figura análoga a la distopía de Rascacielos (1975) para mostrar que el tesón del primero era solipsista y enfermizo. En la misma estela, Prólogo para una guerra bascula sobre la creación de un monstruoso laberinto que Borges no podría haber imaginado ni en la peor de sus pesadillas, una ingeniería atroz que nos remite a Dante. Y es en ese infierno que se va haciendo físico y real donde se pierden los protagonistas de la novela sin saber bien qué quieren o lo que persiguen: su propio creador y la némesis de este, un desengañado que renuncia a la palabra para entregarse a una deriva casi situacionista.

La evolución de los dos personajes que se disputan el texto nos hace ir comprendiendo, según van encajando las piezas, que sus actitudes enfrentadas o sus anhelos inútiles no dejan de ser parejos, que sus búsquedas desesperadas acabarán confluyendo en el mismo lugar. Hay en el fondo un paisaje urbano deshumanizado, degradado; una crisis espiritual que es reflejo de la política; un dolor real que trasciende cualquier simbolismo o alegoría; gentes desubicadas en un entorno hostil fabricado ex profeso para su extrañamiento; un creciente rumor de insurrección civil por parte de los desposeídos, que torpemente se afanan en habitar plazas estériles; una visión desolada del mundo que se construye y conforma como proyección de nuestras mentes heridas.

 

Iván Repila, Prólogo para una guerra, Seix Barral, 2017, 288 págs.

LITERATURA IBEROAMERICANA

Una experiencia del mundo

César Vallejo

Pablo Potenza

Volver a leer a César Vallejo es volver a encantarse con su lenguaje, a admirarse por sus ideas, a sorprenderse por sus desafíos o a conmoverse con su humanismo; son las sensaciones que provoca … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Encuentro con el traidor y otros cuentos

Augusto Roa Bastos

Manuel Crespo

Publicados en distintas décadas, en un arco compositivo que va desde 1953 hasta 1975, los cuentos reunidos en Encuentro con el traidor orbitan alrededor de un solo tema: lo que la guerra les hace … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Caja de fractales

Luis Othoniel Rosa

Carlos Fonseca

“Y es que, sin saberlo, y rodeados de muerte, descubrieron una de esas desastrosas realidades de la vida: sólo la letra sobrevive al desastre”. La frase, magnífica y aterradora a la vez, subraya una … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

La raíz de la furia

Sebastián Miguez Conde

Pablo Potenza

El cuento que abre y da nombre a este primer libro del uruguayo Sebastián Miguez Conde es “La raíz de la furia”. Pero, además, esa palabra —“furia”— bulle de forma reiterada en todos los … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Ártico

Mike Wilson

Gabriel Caldirola

Lo primero que llama la atención de Ártico, el último libro de Mike Wilson, es su forma. Su disposición en la página no comporta una escansión en versos, pero tampoco podría decirse que es … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Descubrí que estaba muerto

J.P. Cuenca

Juan F. Comperatore

La tercera novela del carioca João Paulo Cuenca (Rio de Janeiro, 1978) podría ubicarse sin sobresaltos en los estantes de nuestra biblioteca reservados a esa tradición impar de la literatura del siglo XX esquiva … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Humo

Gabriela Alemán

Miguel Muñoz

Al comienzo de esta novela de la ecuatoriana Gabriela Alemán, la protagonista —también llamada Gabriela— llega a una casa en Asunción, Paraguay. Parece abandonada, pero ella sabe que allí alguien la espera. Desconcertada, no … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Las moradas

Nicolás Cabral

María Eugenia Villalonga

Arquitecto y escritor, hijo de exiliados políticos y criado en la cultura argenmex, el autor de estos relatos hace de la pregunta por el habitar —una casa, una lengua— el territorio de su escritura, … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Cortázar

Jesús Marchamalo / Marc Torices

Carlos Fonseca

Más allá del eterno debate entre el Cortázar novelista y el Cortázar cuentista, más allá de la discusión sobre su caducidad o contemporaneidad, se esconde un Cortázar artesanal y juguetón cuya relevancia pocas veces … leer más

LITERATURA IBEROAMERICANA

Patria

Fernando Aramburu

Federico Guzmán Rubio

No cabe duda de que Patria, además de ser programáticamente la gran novela sobre el conflicto vasco, es también una gran novela sobre la corrección política. Es una gran novela porque fue escrita para … leer más

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