Otra Parte es un buscador de sorpresas de la cultura
más fiable que Google, Instagram, Youtube, Twitter o Spotify.
Lleva veinte años haciendo crítica, no quiere venderte nada y es gratis.
Apoyanos.
Si, como dice Brian Dillon (citando a Emerson), “toda frase fue alguna vez un animal”, Malas lenguas, la reciente novela de Alan Pauls, es el caldo de cultivo de una fauna desquiciada, capaz de reptar, correr, nadar y volar. Provistos de inquietantes mecanismos de camuflaje y apareamiento, los especímenes que la pueblan se entrelazan, se devoran, se atacan y se diseminan de forma descontrolada en todas direcciones.
La cosa empieza donde termina: con la presencia de una ausencia, con una huella, una marca, algo que estuvo y ya no está, con una herida, una estocada. Alguien, un sujeto cuyo género desconocemos (no hay en todo el texto un solo indicio certero de si se trata de un hombre, una mujer o un hermafrodita: podríamos decir, entonces, que se trata de un degenerado), advierte una ausencia, la de su joven ex amante, en las páginas de un libro de extensión monumental que recapitula, con “exhaustividad diabólica”, la vida de otro. Lo diabólico reside precisamente ahí, en que se trata de la vida de otro, de alguien cuya importancia en la vida privada de quien narra es nula. Lo que quiere, lo que busca desesperadamente, esa persona, rastrillando las páginas del libro, es lo que no está. ¿Qué prueba entonces que el amado existió? ¿Cómo saber qué fue verdad, qué fue mentira, si no queda testimonio, ni archivo, que dé cuenta de que el amor que se perdió fue real? Quedan, tan solo, la memoria y algunos objetos que, para cualquier otro, no serían más que basura, residuos, asquerosidades, pero que, para quien los conserva como única prueba de amor, se convierten en fetiches invalorables. La relación amorosa que entabla el sujeto que ama con el amado en Malas lenguas se encadena a la sucesión de relac ...
Es una copa de lo mejor, dice el Indio del amor, o de una mujer en especial, o del sexo, o de todas las cosas a la vez. Lugar común en el acercamiento entre alcohol y amor y sexo, o no, porque subraya el aspecto goloso, casi caníbal, de la relaci...
La anécdota es mínima. En 1926, Brancusi comercia en su atelier parisino un ejemplar de Ave en el espacio, y al intentar su ingreso al país el coleccionista norteamericano que adquirió la escultura se ve sometido a un cuestionamiento; los emplea...
Que el dinero es al cine lo que el óleo a la pintura —su materia, condición y límite— no es asunto nuevo. Pero es claro que las películas argentinas sobre el dinero tienen algo de fetiche y de arqueología inmediata, pues las cifras quedan v...
Desde hace ya un tiempo me intereso por los libros extraños. Tal interés es resultado de cierto rechazo ante la pecaminosidad consumada de la literatura que, a medida que pierde lectores, extrañamente se vuelve más simple y ramplona. Son pocos, ...
¿Qué animales mata el hombre? ¿Qué animales salva? La palabra salva. A una letra de distancia, la palabra selva, donde el poema quiere que lo encuentren, entre los espíritus y las bestias, mejor que en el cielo, donde no hay nada. Los poemas de...
¿Cuántas veces fantaseamos con que, en una casa en el medio campo, donde hay búhos, árboles y colinas, podríamos, finalmente, escribir esa obra maestra? Dementia, la ópera de Oscar Strasnoy recientemente estrenada en el Teatro Colón, parte de...
Necesito comenzar con una pregunta: ¿cómo una geometría puede volver frágiles nuestras formas de ver?
Es una pregunta que aparece, casi inevitablemente, frente a la obra de Gilda Picabea. No porque sus pinturas, dibujos y construcciones teng...
Ningún viaje trae de regreso al mismo que partió. Fernando se despide de Natalia en la terminal de Retiro. Viaja a Córdoba, a Traslasierra, para acompañar a su hermano, cuya mujer lo ha abandonado. Pero el gesto de despedida de Natalia, alusivo ...
Nosotros, los devotos de los castores, llevamos un siglo esperando nuestro momento Disney. Es inexplicable que la compañía haya llevado a la pantalla grande a animales tan poco atractivos como ratas y ranas, o tan exóticos (para un público estad...
El poema que cierra la antología Un telegrama al futuro podría ser, en otro universo, el que la abriera. Es una declaración de principios, una poética, un manifiesto, una carta de amor al lector. Ahí, Elvira Hernández dice, entre otras cosas: ...
Un hombre de poco más de veinte años que llega a la Capital con la intención de hacer una carrera en el ambiente del cine y una mujer mayor, de edad indefinida, soltera, de buen nombre y mejor posición, son, como el agua y el aceite, los persona...
Desde Dolor y gloria (2019) se volvió casi automático identificar a los protagonistas masculinos de Almodóvar como sus alter ego. Amarga Navidad repite el procedimiento y, de paso, lo vuelve sospechoso. Raúl Rossetti (Leonardo Sbaraglia), un dir...
Send this to friend