Otra Parte es un buscador de sorpresas de la cultura
más fiable que Google, Instagram, Youtube, Twitter o Spotify.
Lleva veinte años haciendo crítica, no quiere venderte nada y es gratis.
Apoyanos.
Como si ya no hiciera falta agregar mucho más, la retrospectiva que desde mediados de abril reúne más de trescientas obras suyas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York —la primera en Estados Unidos desde 1973— lleva por título solo su nombre, así sin más, Marcel Duchamp. La reticencia esconde una pregunta difícil de responder: ¿cómo definir a un artista que durante seis décadas se empeñó en eludir cualquier definición? Él mismo alentó esa imposibilidad en un autorretrato de 1917 magnificado en la entrada de la muestra, en el que ocultándose se muestra mejor. De espaldas, enfrentado a un espejo abisagrado que lo refleja y lo quintuplica, se presenta con un “juego entre yo y mí”, reniega del arte como expresión de un yo único y busca en cambio un yo facetado y plural. He ahí su ambición cinética, erótica y estética: estar a un lado y al otro del Atlántico, en París y en Nueva York; ser él mismo y ser otros, incluso de otro género; multiplicarse en las copias, desestimar la autoría y la obra original. Y aunque en el prólogo a la muestra se intente definirlo por extensión con la variedad de medios que cultivó —pintura, dibujo, escultura, grabado, fotografía, cine, diseño— y la diversidad de temas y motivos que desplegó —el azar, el lenguaje, la tecnología, el erotismo, el ajedrez—, Duchamp se escurre olímpicamente y, en las doce secciones que se abren de ahí en más, no se deja reducir ni domesticar.
Como era de suponer, la mayoría de los espectadores se demoran en las primeras salas, en las que a principios del siglo XX, siguiendo el ejemplo de sus hermanos mayores, el joven Duchamp pinta óleos con clar ...
Coloca una masa de arcilla sobre un torno cuya fuerza centrífuga guía el proceso de creación. No se debe lidiar con ella ni luchar contra ella. Si la arcilla está seca, la humedece; si se corre del eje del torno, la vuelve a centrar. En este sen...
Algunas palabras, junto con su significado, llevan consigo un valor agregado. Es el peso que en ciertos casos les asigna la historia. Ocurre entonces que parecen haber quedado tomadas por ese acontecimiento que en algún momento las traspasó por co...
La música produce dos efectos cuando suena en público: por un lado, llama al silencio para que, donde acontece, nada dispute su atención; pero también, en ese silencio que es responsabilidad de la música, hay algo que resuena y, necesariamente,...
Carla Barbero, curadora de Arrobada (la tercera muestra individual de Belén Boeris y la primera del año en la galería Casa Proyecto), tomó como epígrafe para su texto de sala un verso de SOPHIE, productora, cantante y compositora británica, qu...
Desde sus inicios, en su dramaturgia, sus puestas en escena, sus performances e intervenciones, Beatriz Catani se ha preocupado por pensar las condiciones de producción, la relación de la obra y lo real, el arte y la historia, la experimentación ...
“A vivir, por definición, no se aprende”, señala Jacques Derrida en el exordio de Espectros de Marx. No al menos por uno mismo, sino solo en el intercambio con el otro, dice también, y por experiencia de la muerte. En una temporalidad sign...
Maricel Álvarez nos recibe sentada, sobre una tarima delgada y rectangular, acompañada de cuatro muñecas idénticas a ella misma, presentándose como Jérôme Bel, coreógrafo francés. Se trata de las primeras líneas de la performance qu...
En un párrafo al comienzo de Ser y tiempo, Heidegger señala que el ser del hombre “no quedará nunca definido ontológicamente si se empieza a considerarlo como vida (no definida ontológicamente, por su parte), y como algo más encima”. Tal ...
Sobregirado, ningún género está libre de la autoparodia. Si se los extrema, si se los retuerce, los elementos que lo constituyen ofrecen una imagen desquiciada que puede expandir la forma o remarcar sus límites. En el caso de la ...
Dos décadas después de El diablo viste a la moda (2006), el director estadounidense David Frankel retoma la historia creada a partir de la novela homónima de Lauren Weisberger, que acompañó a una generación de jóvenes lectoras y espect...
Mientras el periodista de investigación Lee Raybon (Ethan Hawke), sentado cómodamente en la caja registradora de su librería Owl Hoot (El ulular del búho), lee la novela de ciencia ficción de Walter Tevis El hombre que cayó a la tie...
La muestra de Carlos Cima en Constitución galería permite al espectador confirmar una idea previa: la de estar ante uno de los mejores pintores de su generación. La sensación se impone como si la obra no tuviera otro tema que su propia calidad. ...
Send this to friend